A golpe de gubia

Desde tiempos remotos decorar con madera ha sido un arte en todas las civilizaciones a lo largo del globo. Una tendencia en común, ya sea en África, Centroamérica o las islas más remotas de la polinesia, ha sido ornamentar utensilios y herramientas para aumentar su belleza. Especialmente nos ha quedado prueba arqueológica de ello en objetos y construcciones de uso ceremonial, y en las viviendas y posesiones de las clases más nobles. Diseños y motivos que han sido tallados en madera ocupan salas de los mejores museos donde podemos ver Tótems ceremoniales, barcas, remos, pipas, escudos, retablos, estuches, carros de guerra, y así un largo etcétera. La talla ha significado para el ser humano, una herramienta con la que poder transcender la percepción de lo cotidiano y convertir objetos y herramientas en Arte. En tiempos modernos, artistas escultores continúan enamorados de la madera como materia sobre el cual plasmar su arte.

Como ya explicamos en nuestro anterior post Historia de Long Days Longboards, nuestra tradición como ebanistas nos impulsó a querer enriquecer la forma en la que (hasta ese momento) se creaban las tablas Old School de Longboard y Skate. Para ello tuvimos que buscar dentro de nuestro propio oficio, un elemento diferenciador que pudiésemos sumar al proceso tradicional ya existente. Fue entonces cuando recurrimos a la talla, una disciplina que lamentablemente está cayendo en el desuso como profesión, al menos en los países más desarrollados. Los procesos industrializados han ido comiendo terreno a los manuales, y el coste elevado de la mano de obra en comparación de la producción en serie, ha hecho que el consumidor opte por lo más económico y funcional. Para nosotros al contrario de verlo como un reto, se convirtió en una oportunidad de rescatar este proceso tan valioso y fusionarlo con nuestra pasión. La decisión de utilizar la talla se estableció como un eje de nuestra filosofía. Así que tomamos la decisión de crear el que sería nuestro primer Longboard tallado a mano. Pero para ello primero tuvimos que decidir cuál sería diseño. El Viento sería el elemento natural que elegiríamos como protagonista y por ser el más representativo dentro de los deportes de deslizamiento. Después, para completar el proceso, elegiríamos dioses que las mitologías antiguas habían relacionado con este elemento tan poderoso. Así se terminó de componer el diseño que posteriormente tallaríamos sobre una tabla en madera maciza ¿Cual de ella elegiríamos?

El Artesano tallador tiene que saber elegir muy bien la madera sobre la cual realizará la talla. Una cosa, es imprescindible su dureza. Y para ello algo que hay que tener en cuenta es su densidad. Ya que cuanto más alta sea, más fácilmente resistirá con el paso del tiempo y menos se astillará en su creación. Por ello, las maderas tropicales y las de crecimiento más lento suelen ser las apropiadas para que los artesanos tallistas efectúen los trabajos sobre ellas. El Roble, el Mongoy, el Palo Santo… son algunas de las maderas elegidas para nuestros boards. Al igual que su dureza ofrece resistencia y perdurabilidad, también el trabajo de tallado se hace más lento y requiere más tiempo de trabajo. Para cada una de nuestras tablas talladas el artesano necesita miles de golpes certeros y horas de trabajo. Al fin y al cabo, lo que buscamos en cada board no es sólo un board, sino una obra de arte sobre ruedas.

Respondiendo a la cuestión que dejamos pendiente, para nuestra primera tabla elegimos una madera que reunía unas características optimas, sobre todo desde el punto conceptual: El Palo Santo, una madera de extraordinaria dureza que llegó a ser bautizada también como Quebracho, ya que “quebraba” hasta las hachas de los antiguos colonizadores españoles al ser cortada. El origen acerca del uso de esta madera es muy antiguo, y sabemos que era utilizado por los chamanes Incas en sus rituales como parte de su ofrenda a los dioses. El olor de la madera cuando se quema, produce un humo y aroma similar al del incienso. ¿Qué madera mejor podríamos elegir para nuestra ópera prima?… ¿El nombre?: La tabla de los dioses.

Así nuestra primera tabla se ha convertido en el estandarte de la marca, y ha guiado nuestras posteriores creaciones. Desde entonces decenas de obras singulares han ido saliendo de nuestro taller. Diseños exclusivos han sido tallados conforme se hicieron desde tiempos inmemoriales, a golpe de maza y con una gubia que muerde la madera hasta dejar el alma a la vista. Nuestras obras han formado ya parte de exposiciones y artículos en revistas internacionales. Ocupando tiendas de lujo y representado a marcas internacionales. La talla de madera es nuestra aportación al mundo del Longboard y Skate. Somos pioneros en ello. Ahora… ¿Conoces ya nuestras obras?

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